Más que perros y gatos

Las llamadas ‘mascotas no convencionales’ son una alternativa para las personas que no pueden o no quieren tener caninos o mininos. Descubramos sus pros y contras...

“Entre gustos no hay disgustos”. Esta popular frase aplica también para las personas que quieren tener un animal de compañía o mascota, pero que no les gustan los perros y gatos o no pueden cuidarlos por diferentes motivos. Algunos han optado, desde hace varios años, a las llamadas ‘mascotas no convencionales’ llevando a casa hamsters, peces, conejos, loritos y cacatúas.

Otros han acogido ‘la moda’ de tener cerdos ‘mini pigs’ u optar por convivir bajo su techo con erizos africanos, hurones, ratas, ratones, gallinas y dragones barbudos.

Esta tendencia es defendida por muchos y mal vista por otros. Sus defensores argumentan que mientras se cumplan con los permisos legales necesarios para su tenencia, adecuada atención, responsabilidad con terceros y cuidados especiales, y no se afecte la vida silvestre, puede ser una experiencia positiva y una forma de acercarnos a una fauna con que difícilmente podríamos tener contacto en las ciudades.

Sus detractores consideran en cambio que los animales, cualquiera sea su tipo, deben estar en el ambiente para el cual fueron creados originalmente y en completa libertad, siendo solo perros y gatos los que deben ser catalogados como mascotas.

Para Ornella Bayona, directora de Zoorpresa Silvestre, “los hamsters, pececitos bailarinas, periquitos australianos y las cacatúas carolinas, son las mascotas más comunes para quienes no pueden cuidar perros o gatos. También está la opción de las ratas, que si bien en Colombia son poco comunes, en otros países son muy atractivas como mascotas por tener un tiempo de vida corto, ser inteligentes, cariñosas, muy aseadas y los niños pueden cuidar de ellas sin mucha supervisión de los padres. Para los que cuentan con casa y patio grande, las gallinas son una buena opción porque se pueden criar desde recién nacidas, son muy cariñosas e inteligentes”.

 

 

Cuidado especial

Ornella nos alerta que “un animal por ser doméstico no significa que cualquiera pueda darle un buen hogar. Tenerlo debe ser una decisión responsable, no por impulso o porque vimos un video lindo en redes sociales y pensamos que el animal siempre es así. Antes de llevarlo a casa debemos investigar cuánto tiempo vive; qué pasaría en caso de que me mude; qué come y si es fácil conseguirlo, ya que algunos animales requieren de alimento vivo; qué cuidados médicos necesita, etc.”

Un ejemplo son los cerdos denominados ‘Mini Pig’, cuya tenencia se ha incrementado en nuestro país pero lamentablemente son muchos los que terminan abandonados, ya que con el tiempo crecen y las personas no tienen el espacio adecuado para tenerlos. “Es una buena mascota, pero hay que tener en cuenta sus necesidades físicas y mentales. Ellos requieren mucha estimulación y actividad y no se les debe dejar mucho tiempo solos”, comenta Bayona.

En el caso de las cacatuítas carolinas, loritos fisher y periquitos australianos agrega que por la mala alimentación a base de semillas en vez de frutas y verduras, viven solo 5 años de una expectativa de vida de 30.

 

Mascotas exóticas

Colombia no ha escapado de ‘la moda’ de tener fauna exótica (animales no nativos del país) como mascotas. Esta práctica es muy común y legal en otros países, donde existen criaderos especializados para su procreación sin afectar la vida silvestre.

“Algunas personas adquieren fauna exótica para mostrar su estatus o que tienen un animal poco común, pero luego no saben qué hacer con ella y la abandonan. Deben asesorarse con la autoridad ambiental para verificar sus orígenes e investigar cómo cuidarlas. El maltrato animal no es solo por pegarles o causarle heridas físicas, también se puede dar al causarle estrés al animal al tenerlo en un sitio incómodo, bañarlo en una piscina con cloro por diversión o que camine en un piso no adecuado”, nos señala el Intendente Ever Gonzalez, jefe del grupo protección ambiental y ecológica de la Policía Metropolitana de Barranquilla.

Y agrega que la fauna exótica que ingrese o se comercialice en el país sin los permisos de la autoridad ambiental o los Cites (convenios internacionales que avalan el ingreso de fauna exótica al país) serán decomisados. “Algunos de estos animales pueden transmitir en sus heces enfermedades zoonóticas de difícil tratamiento o morder a sus tenedores el sentirse estresados y su tratamiento implica un conocimiento especial. Esos animales deberían estar en su país de origen y apreciarlas con el respeto requerido”.

Para Ornella Bayona, el tener mascotas exóticas requiere de mucha investigación sobre lo que implica su cuidado, por ejemplo, a los hurones y erizos no les gusta que los carguen y acaricien, así que pueden morder; y además tienen un olor muy fuerte que puede molestar en lugares cerrados; por ello se requiere de experiencia y compromiso para manejarlos.

 

 
El chocolate es bastante malo para los animales ya que contiene sustancias tóxicas para su cuerpo. En general, los episodios de intoxicación suelen ocurrir por ingesta accidental o por suministro directo de propietarios que ignoran la lista de alimentos y sustancias que pueden tener consecuencias adversas en los animales de compañía. 
 
El componente del chocolate al que los perros y gatos resultan extremadamente sensibles se llama teobromina, un tipo de sustancia que tiene efecto estimulante del sistema nervioso central y cardiovascular. 
 
Los humanos tenemos un rápido metabolismo de esta sustancia; sin embargo, los perros tienen un metabolismo bastante lento del compuesto, lo cual ocasiona que se acumule en el organismo hasta alcanzar niveles tóxicos.
 
Los signos pueden notarse entre las seis a doce horas después del consumo, dado que la teobromina se absorbe fácilmente por vía oral. Pueden variar de acuerdo con la dosis consumida, el peso del animal y el tipo de chocolate presente en la chocolatina. 
 
A dosis bajas se puede observar agitación, hiperactividad y problemas gastrointestinales como vómito y diarrea; Sin embargo, a dosis mayores el riesgo de problemas cardiovasculares se incrementa. También puede ocasionar convulsiones y edema pulmonar, que en conjunto podría llevar a la muerte del animal. 

Si la ingestión se detecta a tiempo, se acude de manera rápida al médico veterinario y se hace un tratamiento eficiente el paciente se puede recuperar. Por lo tanto,  ante el riesgo y sospecha de consumo de chocolate por parte de su mascota no dude en llamar o acudir al médico veterinario: ¡Ante las intoxicaciones el tiempo es oro!

Vía el tiempo.

 
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